La patologÃa de base de las enfermedades cardiovasculares es la aterosclerosis, la cual presenta una etiologÃa multifactorial con distintos factores de riesgo, muchos de ellos modificables, lo cual permite su prevención. Estos factores de riesgo suelen presentarse asociados entre si, potenciando el riesgo cardiovascular.
Los tres factores de riesgo modificables más importantes son el tabaquismo, la hipertensión arterial y la hipercolesterolemia. No obstante, debemos también considerar factores como la obesidad, el sedentarismo y la diabetes.
Asimismo, existen otros factores de riesgo que no son modificables como la edad, el sexo y la base genética.
Dislipemia
La
dislipidemia o
dislipemia es una condición patológica cuyo único elemento común es una alteración del metabolismo de los lÃpidos, con su consecuente alteración de las concentraciones de lÃpidos y lipoproteÃnas en sangre.
El estudio de este desorden metabólico ha cobrado particular importancia desde que el estudio de Framingham demostrara que este es uno de los principales factores de riesgo cardiaco. Esto se debe a que el colesterol tiende a fijarse en las paredes de las arterias formando placas de ateroma, estrechando asÃ, la luz arterial hasta obstruirlas. Si bien la afectación más estudiada y comentada es la de las arterias coronarias, la cual lleva al infarto agudo de miocardio, en realidad esta afectación puede ocurrir a nivel de todo el árbol arterial y llevar a la afectación de los más diversos órganos.
Hipertensión arterial
La
hipertensión arterial es una condición médica caracterizada por un incremento de las cifras de presión arterial por encima de 140/90 mmHg y considerada uno de los problemas de salud pública en paÃses desarrollados afectando a cerca de mil millones de personas a nivel mundial. Aquellos individuos con una tensión arterial entre 130/80 y 139/89 tienen un riesgo duplicado de desarrollar hipertensión arterial que los individuos con valores menores. La hipertensión es una enfermedad asintomática y fácil de detectar, sin embargo, cursa con complicaciones graves y letales si no se trata a tiempo
La hipertensión arterial, de manera silente, produce cambios hemodinámicos macro y microvasculares, causados a su vez por disfunción del mismo endotelio vascular y el remodelado de la pared de las arteriolas de resistencia, responsables de mantener el tono vascular periférico. Estos cambios, que anteceden en el tiempo a la elevación de la presión, producen lesiones orgánicas especÃficas, algunas de ellas definidas clÃnicamente.
En el 90% de los casos la causa es desconocida por lo cual se le ha denominado "hipertensión arterial esencial", la cual presenta una fuerte influencia hereditaria. Asimismo, en la "hipertensión arterial secundaria", existen causas directamente responsable de la elevación de las cifras tensionales. Esta forma de hipertensión no solo puede en ocasiones ser tratada y desaparecer para siempre sin requerir tratamiento crónico sino que además puede ser una alerta para localizar enfermedades aún más graves de las que solo es una manifestación clÃnica.
Tabaquismo
El
tabaquismo es la adicción al tabaco provocada, principalmente, por uno de sus componentes activos, la nicotina; la acción de dicha sustancia acaba condicionando el abuso de su consumo.
Según la Organización Mundial de la Salud el tabaco es la primera causa mundial de enfermedad, invalidez y muerte prematura del mundo. En Europa el tabaquismo provoca cada año 1,2 millones de muertes. Está directamente relacionado con la aparición de 29 enfermedades, de las cuales 10 son diferentes tipos de cáncer y es la principal causa del 95% de los cánceres de pulmón, del 90% de las bronquitis y de más del 50% de las enfermedades cardiovasculares. En España cada año mueren más de 50.000 personas debido al consumo de tabaco, más que por los accidentes de tráfico y el consumo de todas las drogas ilegales juntas.
Obesidad
La
obesidad es la condición en la cual las reservas naturales de energÃa, almacenadas en el tejido adiposo, se incrementa hasta un punto donde está asociado con ciertas condiciones de salud o un incremento de la mortalidad. Está caracterizada por un Ãndice de masa corporal (IMC) aumentado (mayor o igual a 30).
La obesidad es un factor de riesgo importante para enfermedades crónicas tales como enfermedades cardÃacas, diabetes mellitus, hipertensión arterial, ictus y algunas formas de cánceres. La evidencia sugiere que se trata de una enfermedad con origen multifactorial, es decir genético, ambiental y psicológico, entre otros.
La herencia tiene un papel importante en el desarrollo de esta enfermedad, tal es asà que niños de padres obesos presentan un riesgo de sufrir obesidad 10 veces superior a lo normal. En parte es debido a tendencias metabólicas de acumulación de grasa, pero también se debe a que los hábitos culturales alimentarios y sedentarios contribuyen a repetir los patrones de obesidad de los padres.
Diabetes mellitus
La
diabetes mellitus o
diabetes sacarina es un sÃndrome orgánico multisistémico crónico que se caracteriza por un aumento en los niveles de glucosa en la sangre, efecto conocido médicamente como hiperglucemia. Esto es el resultado de concentraciones bajas de insulina o bien resistencia a la misma por parte del organismo, lo cual conducirá posteriormente a alteraciones en el metabolismo de los carbohidratos, lÃpidos y proteÃnas.
Este padecimiento causa diversas complicaciones, dañando frecuentemente a ojos, riñones, nervios periféricos y vasos sanguÃneos. Sus complicaciones agudas generalmente incluyen la hipoglucemia, cetoacidosis, coma hiperosmolar no cetósico y, raramente acidosis láctica como consecuencia de un control inadecuado de la enfermedad. Asimismo, las complicaciones crónicas llevan a enfermedades cardiovasculares, nefropatÃas, retinopatÃas, neuropatÃas y daños microvasculares.
Dado que cerca del 50% de los sujetos desconoce su condición, es muy importante detectarla a tiempo. Entre los sÃntomas de este padecimiento se encuentran la poliuria (producción excesiva de orina), la polidipsia (incremento de la sed), la pérdida de peso, algunas veces polifagia (aumento anormal de la necesidad de comer) y la visión borrosa.
De los tres tipos de diabetes mellitus reconocidos por la Organización Mundial de la Salud, a saber tipo 1, tipo 2 y diabetes gestacional, aparentemente solo la diabetes mellitus tipo 1 presenta un componente genético.